domingo, 27 de abril de 2014

El Combustible utilizado en Motores Diesel

Un Motor Diesel necesita combustible limpio para que funcione de manera eficaz y reduzca al mínimo los costos de mantenimiento. Un gran número de posibles averías provienen del sistema de alimentación de combustible.

Las características del combustible que debemos tener en cuenta son:


Al recibir el combustible diesel, nadie sabe si está contaminado, pero una vez que el diesel contaminado ingresa al sistema de combustible, es muy difícil eliminarlo.
 
El combustible diesel es un combustible orgánico y proporciona las condiciones ideales para la alimentación y el desarrollo de hongos, levaduras y bacterias microscópicos ya que contiene:

  • Agua disuelta para que germinen
  • Carbono para que se alimenten
  • Oxígeno y azufre para que respiren
  • Oligoelementos para crezcan y se propaguen
Una vez que el agua ingresa en el sistema de combustible diesel crea la oportunidad para una invasión de microorganismos. Los microbios atacan en la interfaz de combustible/agua, donde proliferan y se multiplican.
 
Si está sufriendo alguno de estos problemas, está sufriendo contaminación en sus tanques o depósitos de gasoil.

  • Obstrucción de los sistemas de drenaje, se taponan los filtros
  • Disminución en el rendimiento y la estabilización del gasoil
  • Corrosión de las partes metálicas de los tanques de gasoil
  • Aparición de filamentos gelatinosos en el combustible que producen obstrucción de los filtros de gasoil


Las bacterias que se encuentran en el aire y en la humedad, o las que están presentes durante el llenado de los tanques se depositan, latentes, en las fisuras diminutas del caucho, el metal y el revestimiento de poliuretano de los tanques y los sistemas de combustible. 
 
Luego, ante la presencia de agua y cuando el ambiente alcanza el nivel de temperatura adecuado, comienzan a reproducirse en la interfaz de combustible/agua. Son microscópicas y pueden desarrollarse hasta formar un manto de bacterias, visibles de inmediato a simple vista. 
 
Hongos, Levaduras y Baterías
 
Cada especie tiene sus características propias:
 
Hongos: Los hongos, como se conocen comúnmente, dependen de los hidrocarbonos del combustible como fuente de alimentación y del oxigeno del agua, que casi siempre está presente en los tanques de combustible, para sus necesidades respiratorias.
 
Su apariencia es gris/negro, como sedimento fangoso y crecen como filamentos ramificados, denominados hyphae, de unos pocos micrones de diámetro, y forman un manto de tejido micelial espeso y duro en interfaces de combustible/agua.
 
Estas bacterias están presentes en todos los combustibles y pueden causar corrosión o oxidación por sus subproductos acídicos.
 
Levaduras: prefieren ambientes ácidicos. Brotan en la célula madre de la que finalmente se separan. Tardan varias horas en reproducirse.

Bacterias:
  • forman mantos espesos rápidamente.
  • se alimentan de la energía potencial del combustible y reducen el poder calorífico y las propiedades lubricantes.
  • excretan ácidos y gomas en todo el sistema, como sustancias de residuo.
  • reducen los sulfatos a sulfuros, lo que crea un ambiente acídico.
Utilizan hidrocarburos y se reproducen en forma asexuada, por fisión binaria; a medida que se alimentan, crecen en tamaño hasta separarse en dos células. De esta forma los microbios se duplican en cantidad cada veinte minutos.



Bacterias reductoras del sulfato (BRS): Son un grupo específico de bacterias que utilizan carbono simple, en lugar de hidrocarburos, y necesitan de la actividad de un consorcio microbiano
 
Las bacterias aerobias (en presencia de oxígeno) o anaerobias (sin oxígeno) tienen un efecto combinado. Las bacterias aerobias (sulfato como agente oxidante) crean una película para consumir primero el oxígeno. Esto permite la proliferación de las bacterias anaerobias (sulfato como agente reductor).
 
Se adhieren al acero como una película y comienzan con su tarea. Obtienen los nutrientes de su entorno y se multiplican. Son particularmente difíciles de tratar y generan un producto derivado residual con un fuerte olor a azufre, similar al de los huevos en mal estado (sulfuro de hidrógeno). 
 
Bacterias reductoras del hierro: Contribuyen también a la corrosión, ya que se alimentan del acero, y transforman la ferrita en un óxido mediante una reacción química.  
 
Las ventajas de utilizar combustible limpio para alimentar nuestro motor se pueden enumerar en:

  • Minimizamos la obstrucción de los filtros y los circuitos de combustible.
  • Protegemos los inyectores y las bombas ante posibles restricciones de flujo.
  • Protegemos el motor ante la corrosión bacteriana; las bacterias BRS se posan como una película sobre las piezas de acero y se alimentan de él, desgastando el al árbol de levas, las camisas de los cilindros, los aros y los cojinetes.
  • Corrosión de las gomas de los circuitos, las bombas y los inyectores.
 

No hay comentarios:

Publicar un comentario